LA CULTURA DEL
DESARROLLO SUSTENTABLE EN VENEZUELA: UTOPÍA O REALIDAD
MSc. Eduardo Sánchez
RESUMEN
Este
artículo tiene como propósito presentar un análisis reflexivo entre la utopía o
la realidad la construcción de una cultura del desarrollo sustentable como una
vía para enfrentar todos los desequilibrios que aquejan a un mundo en donde el
hombre en su afán de producir bienes y servicios, que logren satisfacer sus
necesidades ha ido mermando los recursos que el ambiente le ha ido
proporcionando en su desmedida ambición de progreso. Esto conlleva que las
organizaciones pasen de un modelo tradicional a un modelo más ambientalista y
la utilización de tecnologías más amigables con el ambiente, con lo cual se
logre empresa más limpias y sustentables. Esto conllevaría a un cambio en la
perspectiva en la cultura del desarrollo sustentable, en el cual se valorará la
actividad económica en función del ser humano y dando como resultado un
comportamiento de responsabilidad y ética.
Esto creará un marco de justicia y equidad, en donde las organizaciones
deben crear un sentido de responsabilidad social y una transformación el
direccionamiento de la gerencia en Venezuela.
ABSTRACT
This article aims to present a
reflective analysis between utopia or reality the construction of a culture of
sustainable development as a way to face all the imbalances that afflict a world
where the man in his eagerness to produce goods and services, which Meet their
needs has been diminishing the resources that the environment has been
providing in its ambition of progress. This means that organizations move from a traditional
model to a more environmentalist model and the use of more environmentally
friendly technologies, which will lead to cleaner and more sustainable
enterprises. This would lead to a change in perspective in the culture of
sustainable development, in which economic activity will be valued in terms of
the human being and resulting in behavior of responsibility and ethics. This
will create a framework of justice and equity, where organizations must create
a sense of social responsibility and a transformation of management in
Venezuela.
A medida que se avanza en el siglo XXI, han comenzado
a surgir importantes cuestiones que, de una u otra forma, han estremecido los
cimientos de nuestra sociedad en diferentes aspectos, en lo geopolítico el
aumento del poder de los grupos extremistas y terroristas, aunado con los
gobiernos populistas que han ido cobrando ciertas posiciones estratégicas en el
mundo.
Por otra parte, los grandes problemas económicos y
financieros que hacen que los gobiernos entren en crisis profundas, sin una
salida inmediata a ese desbalance monetario.
Y por supuesto los problemas que enfrenta el ambiente, consecuencia de un
uso irracional de todos los recursos que tan gentilmente nos brinda la
naturaleza.
En este contexto es donde la gerencia ha comenzado a
sufrir grandes transformaciones, unido al rol que el gerente ha tenido que
experimentar en relación a los grandes desafíos que impone lo cambios se
generan en nuestra sociedad. En Venezuela la gerencia ha tenido que adaptarse a
las condiciones socioeconómicas que rigen las actividades productivas de las
empresas.
De allí que esta combinación de factores hace que sea necesario
la utilización de muchos enfoques gerenciales,
…llevando
a la praxis gerencial hacia lo estratégico, la integración, trabajo en equipo,
impulsar el conocimiento y la responsabilidad social y ambiental, destacando el
entorno como eje articulador del desarrollo y el compromiso de las
organizaciones de lo interno y externos, tomando enfoques innovadores y
adaptados a la sociedad actual. (Velásquez, 2017, pág. 2)
De allí surge el gran desafío que se pueda impulsar el
desarrollo sustentable como una vía alternativa al desarrollo de las naciones y
por supuesto al de las organizaciones y empresas en Venezuela. Esto por supuesto apoyado por el aporte de la
base empresarial, que puedan mantenerse en el tiempo, dentro un marco social de
contextos que cambian y enfrentados en mercados cada día más exigentes.
Esto conllevará que se pase de un modelo tradicional a
un modelo más ambiental, en el cual se puedan introducir nuevas tecnologías que
sean amigables de los ecosistemas, conocidas actualmente como la
ecoproducción. Esto dentro de una
campaña verde, que conlleve a empresas más limpias, libres de contaminación y
producción de residuos tóxicos, lo cual obligaría a que las organizaciones se
tracen nuevos objetivos que promuevan en primer lugar la producción con el
menor consumo de los recursos ambientales y en segundo lugar que dicha
producción este lo más libre de la contaminación.
Las anteriores consideraciones plantean que se realicen
nuevos requerimientos de índole gerencial, en el cual las organizaciones se
alinean en una perspectiva de la cultura del desarrollo sustentable y por
supuesto de una evidente necesidad de adoptar un enfoque ambiental por parte de
las empresas venezolanas en su gestión de producción y de desarrollo
empresarial.
Este cambio de una perspectiva en la cultura del
desarrollo sustentable valorará “la actividad económica en función del ser
humano, y un comportamiento más ético y responsable, en un marco de justicia y
equidad que permita transitar el camino hacia la sustentabilidad” (Matteo,
2014, pág. 2)
Esta nueva cultura del desarrollo sustentable ha
abierto nuevos criterios que permitan evaluar las prácticas de gestión que
realizan las organizaciones en todos los niveles del quehacer económico e
industriales en Venezuela, como lo presenta Elizalde (2003), cuando señala que
la sustentabilidad delinea una visión renovada que expresa una nueva
comprensión de la gestión de las organizaciones. Esto nos lleva a la expresión de una nueva
cosmología que sea de un carácter urgente y como resultado necesaria.
De allí que se
hace indispensable que sean modificadas las estructuras de la cultura del
desarrollo sustentable, en donde se basan nuestras creencias, valores, hábitos
y comportamientos, y como resultado se cambiará la manera como se han estado
respondiendo a las necesidades humanas en procura del bienestar de los pueblos
y las naciones, con el uso racional y ecológico de los recursos económicos y
naturales, las naciones tienen como su mayor oportunidad de desarrollarse.
Estas aseveraciones nos llevan a
reflexionar con respecto a transformar la cultura del desarrollo sustentable de
una utopía a una realidad, ya que el reto de la sustentabilidad requiere cambios
mayores en todas las estructuras sociales que puedan asegurar la propia
supervivencia de nuestra propia civilización tal como la hemos conocido hasta
hoy. (Henrik, 2012).
Por lo cual el primer paso de las
organizaciones en alinearse en esta cultura del desarrollo sustentable. Es
intentar que las organizaciones sean responsable y no sólo utilitarias. Salir
de una realidad de la cual las organizaciones no se sienten responsables, es
redimensionar la gerencia que normalmente se ha direccionado hacia los
resultados y avanzar en una dirección que los coloque el rumbo de la gerencia
sustentable que se fundamente primordialmente en le ética y la responsabilidad
social.
Lo
anterior nos plantea un cambio cultural muy importante en cuanto al enfoque de
la gestión y en la visión propia de las organizaciones, ya que la empresa debe
ser vista como una organización social, en contraposición de la visión que
coloca a las empresas como un mero fin de producir y obtener beneficios para
sus propietarios.
El poder minimizar los grandes
desafíos y problemas de naturaleza socio-ecológicos, conlleva necesariamente a
involucrar diferentes actores sociales, que intervienen con interacciones que
van de lo simple a lo complejo, como lo presenta Matteo (2014, pág. 47) al señalar
que:
La necesidad
de supervivencia, la rentabilidad de la explotación de recursos naturales, los
sistemas de propiedad y de tenencia, la estabilidad y la vulnerabilidad
ecosistémica, las incertidumbres y los riegos, entre otros factores propicia una
lucha de poderes que redunda en desarmonía y conflictos sociales; por lo que se
hacen necesaria nuevas visiones, enfoques y orientaciones en el uso de los
recursos naturales y en la calidad de vida de los seres humanos.
La incorporación de la cultura del
desarrollo sustentable en la gerencia, debe ser planteado a partir de
incorporar la dimensión ética en este tema.
Esta ética debe estar sustentada en el respeto que se le debe, en primer
lugar, a nuestro prójimo y en segundo término a nuestro planeta. Ya que el
desarrollo sustentable no debe ser logrado a expensas de los demás, y por
supuesto de las generaciones futuras que serán a largo plazo los que tendrán
que lidiar con las acciones y decisiones que se tomen hoy día.
Todo esto supone un entendimiento
que la implementación de una cultura del desarrollo sustentable presenta, un
intento muy bien intencionado de la propia supervivencia de todas las especies
de nuestro planeta. Ya que las personas
que tienen la responsabilidad de tomar las decisiones en el ámbito público como
el privado, se han ido concientizado que la praxis administrativa actual que no
toman en cuenta al ambiente como una dimensión muy importante, no son
sostenibles en el tiempo y que su supervivencia ser verá comprometida en
relación a un desarrollo de una conciencia ambiental.
Ya es algo común en muchos
escenarios verificar que el establecer una cultura del desarrollo sustentable
en una inversión positiva, ya se ha estado probando que actuar proactivamente,
antes que ocurra los desequilibrios ambientales, genera buenos dividendos ya
que se logra una mejora sustancial en la competitividad, se reducen los costos.
LISTA DE REFERENCIAS
Elizalde A. (2003). Desarrollo Humano
y ética para la sustentabilidad. Programa de las NacionesUnidas para el Medio
Ambiente - PNUMA - Oficina Regional para América Latina y el Caribe.
Henrik. K. (2012). Manual de
Sostenibilidad. Planeando Estratégicamente para la sostenibilidad. Instituto de Tecnología de Blekinge (Suecia).
USA: Create Space de Amazon
Matteo,
C. (2014). Gerencia y desarrollo
sustentable: un enfoque de ética y responsabilidad social. Caracas: CLIC
Velásquez,
P. Desarrollo sustentable y la gerencia en Venezuela. Latinoamericanas. Año 9 número 16, enero-junio, 2017



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